Renesmee Cullen



Renesmee Carlie Cullen es la hija de Edward Cullen y Bella Swan, mitad vampiro y mitad humana. Nació un 10 de Septiembre, tres días antes de que Bella cumpliera 19 años. El nombre Renesmee es una mezcla de los nombres de las madres de Bella y Edward, René y Esme respectivamente. Su segundo nombre, Carlie, es una combinación de Charlie, el padre de Bella, y Carlisle, el de Edward. Renesmee tiene los mismos rasgos faciales que su padre, con quien también comparte el color de pelo. Su cabello es enrulado y sus ojos son marrones como los de Bella. Su tez brilla a la luz del sol, y sus mejillas a menudo están ruborizadas. Su piel es pálida, cálida y suave, aunque también es resistente, como la de un vampiro.

Para sobrevivir Renesmee puede alimentarse de sangre o de comida normal, pero prefiere sangre. Sus habilidades especiales son las opuestas de las de sus padres: puede transmitir los pensamientos a otros tocándoles la piel y puede penetrar escudos.

Renesmee crece rápido tanto física como mentalmente. A los siete días de haber nacido ya puede hablar, y para el final de Amanecer ya puede leer, correr, cazar, y realizar otras tareas a niveles avanzados para su corta edad. Para ese entonces será apodada Nessie.

Como es mitad vampira y mitad humana, alcanzará la madurez física a la edad de 7 años. En ese entonces su apariencia será la de una chica de 17, y dejará de envejecer.