Esme Cullen



Esme Cullen es un personaje de la saga Crepúsculo de Stephenie Meyer. Está casada con Carlisle Cullen y es madre adoptiva de Edward, Alice, Jasper, Rosalie y Emmett. En este artículo conoceremos su interesante historia.



Esme nació en 1895 en las afueras de Columbus, una ciudad estadounidense.

A los 16 años se quebró una pierna al caer desde un árbol al que se había trepado. Su familia vivía en una granja y el doctor del lugar se había ido. Entonces tuvieron que ir al hospital de Columbus, llegando cuando ya era muy de noche. Allí fue tratada por el Dr. Cullen, durante su último mes en la ciudad. Ambos guardaron ese momento en sus memorias.

Esme era la última de sus amigas que seguía soltera. Quería mudarse para ser maestra de escuela, pero su padre no pensaba que fuera respetable que una señorita viviera sola en el salvaje oeste.

El hijo de una familia amiga, un hombre con buen prospecto llamado Charles Evenson, quería casarse con ella. Su padre la presionó para que aceptara. A Esme no le interesaba esta persona pero tampoco se opuso.

Fue así como terminó casándose con el pretendiente en 1917, a los 22 años. Sin embargo, pronto se daría cuenta de que ésta había sido una mala decisión. La faceta pública de Charles era muy diferente a la de su vida privada, en la que abusaba de su mujer. Mientras tanto sus padres le aconsejaban que fuera una buena esposa y que permaneciera tranquila. Cuando su marido fue conscripto para luchar en la primera guerra mundial, esto significó un gran alivio para ella, aunque sólo duró hasta su regreso, en 1919.

Para Esme el retorno de su marido fue una experiencia aterradora. Al poco tiempo de ocurrido descubrió que estaba embarazada, y esto fue lo que la impulsó a escapar: no se iba a permitir traer un hijo a ese hogar.

Fue así como escapó en 1920 para vivir con un primo segundo en Milwaukee, y luego se mudo más lejos, al norte.

Su bebé murió de una infección pulmonar pocos días después de nacer. Esme sintió que ya no le quedaba nada, y decidió suicidarse saltando de un acantilado.

Habiendo quedado malherida, fue llevada al hospital, en donde por casualidad trabajaba Carlisle. Al verla el Dr. Cullen se acordó de ella como la chica feliz que había sido a los 16. Entonces no quiso dejar que muriera, por lo que decidió transformarla en vampiro.

Cuando Esme abrió los ojos y vio la cara de Carlisle sintió alivio en medio del dolor. Si bien no le molestó enterarse de que era vampiro, tampoco lo tomó tan a la ligera como Emmett.

Esme era feliz de estar con el hombre de sus sueños. Siempre fue propensa a ser maternal, y siendo la más grande entre los Cullen, se adaptó fácilmente al rol de madre.

En las adaptaciones cinematográficas Esme Cullen es interpretada por Elizabeth Reaser.